lunes, 23 de marzo de 2009

Un chico está grave al ser atropellado por un tractor . Nota publicada en LA VOZ.com.ar el 17/03/2009

Un chico está grave al ser atropellado por un tractor
Tiene 16 años y se encuentra internado en el Hospital Iturraspe. En la localidad de Quebracho, cayó del vehículo y fue arrollado por la rueda trasera.
Redacción LAVOZ.com.ar


Un adolescente de 16 años sufrió la fractura de cuatro costillas y lesiones graves al caer de un tractor y ser atropellado por el vehículo mientras realizaba tareas en la zona rural de Quebracho, en el Departamento San Justo, informó la Policía.

El accidente ocurrió anoche minutos después de las 20 cuando el joven se encontraba junto a su primo, de 20 años.

El chico cayó y fue pisado por la rueda trasera del tractor. Inmediatamente fue trasladado hasta el Hospital J.B. Iturraspe de San Francisco.

Allí se le diagnosticó fractura de cuatro costillas y lesiones de "carácter grave" por lo que se encuentra internado en ese centro médico en estado "reservado".

jueves, 12 de febrero de 2009

Nota publicada en REDPANORAMA el 11/02/2009 Murió electrocutado mientras estaba soldando

Murió electrocutado mientras estaba soldando
11/02/2009 12:26 Sucedió en Cruz Alta


Un productor agropecuario recibió una descarga eléctrica de gran magnitud que terminó con su vida en el momento que estaba soldando en un sector de una sembradora . El hombre tenia 64 años y se dedicaba a arrendar campos.
Un productor agropecuario recibió una descarga eléctrica de gran magnitud que terminó con su vida en el momento que estaba soldando en un sector de una sembradora . El hombre tenia 64 años y se dedicaba a arrendar campos. Al mismo momento que comenzaba a llover el día martes en la Localidad de Cruz Alta, un arrendatario realizaba unas soldaduras en su máquina sembradora. En algún momento la máquina acumuló suficiente agua como para provocarle una descarga eléctrica que le causó la muerte en forma inmediata. La víctima fue identificada como Juan Carlos Rosolani, de 64 años y oriundo de Cruz Alta.
Según Angel Giavón, corresponsal de la Red Panorama en esa vecina ciudad, la genta no sale de su asombro, ya que nunca ántes había sucedido algo similar. El Sr. Rosoloni era propietario de la Sembradora que estaba reparando en su taller y no advirtió que el agua iba a causar un cortocircuito en la Soldadura.

viernes, 23 de enero de 2009

¿Es solo el glifosato? Art. publicado en web de la UITA



¿Es solo el glifosato?

Acerca de la utilización e impacto de los plaguicidas
en la agricultura argentina

Algunas preguntas y respuestas básicas

Recientemente en la Argentina el fallo del juez Carlos Mateu de la provincia de Córdoba puso las cosas en su lugar, aplicando la ley determinó que la aplicación de plaguicidas en la ciudad de Ituzaingó se realice a más de 1.500 metros de las viviendas de la comunidad. El fallo hace justicia y se relaciona con una lucha que desde hace años llevan adelante las madres de Ituzaingó y pone sobre el tapete el impacto de las fumigaciones aéreas y su relación con el deterioro en la salud. Pero a su vez da pié a un debate que se debe dar en torno a la utilización de los agrotóxicos y los problemas agromédicos que de esta utilización se derivan.

En torno a ello se dan algunas preguntas que debe inspirar profundas reflexiones: ¿el problema se origina solo en el cultivo de soja? ¿Qué sucede en otras actividades agrícolas? ¿Es solo un problema del herbicida glifosato? ¿Se utilizan más o menos productos químicos que años atrás? ¿Se dan solamente en las fumigaciones aéreas? ¿Es un problema de administrar la ley o la legislación es insuficiente? ¿Existe investigación científica sobre el impacto de los plaguicidas en la salud? ¿Puede existir una aplicación correcta? ¿Es un problema en la etapa de aplicación o se vincula con todas las etapas del uso de plaguicidas? ¿Es posible producir alimentos en cantidad suficiente, de alta calidad intrínseca y en forma rentable sin utilizar plaguicidas?

Vamos por partes

-¿Es un problema restringido al cultivo de soja?
-No. La utilización desaprensiva y sin atender a criterios ecológicos y a veces económicos, se da en todas las actividades agrícolas y tiene que ver con el modo de producción vigente. El modelo productivo imperante basado en la producción de monocultivos relacionado con la utilización de semillas mejoradas -a veces transgénicas- los fertilizantes y obviamente los plaguicidas trasciende a la producción de granos. El paquete tecnológico es inherente al modelo, los monocultivos son ecológicamente imposibles de llevar a la práctica si no se “sostienen” a partir del suministro de abonos químicos y plaguicidas. En este caso los procesos nutrición de suelos llevado a cabo por las rotaciones y suministro de materia orgánica intenta ser reemplazado por la utilización de fertilizantes solubles de la misma manera que el control de las ocasionales plagas, que en la naturaleza es llevado a cabo por predadores y parásitos, es reemplazado por la utilización de plaguicidas . Intento de substitución a todas luces vano e incompleto dado que no solamente no cumplen su cometido sino que a su vez posee un notable impacto ambiental.

El problema del uso de plaguicidas se reproduce en la región de producción de hortalizas del área metropolitana de Buenos Aires, el Alto valle de Río Negro en la producción de manzanas y peras y en la producción de tabaco. En todos estos casos se reproduce un mismo modo de producción, excluyente y altamente demandante de capital que determina una creciente expulsión de productores, una pauperización en las condiciones de vida y trabajo de la mano de obra y contaminación ambiental –seres humanos incluidos como parte indisoluble del medio

-¿El problema es solo del herbicida glifosato?
-No. El problema del glifosato es grave por las cantidades que se utilizan, por el modo de aplicación y por su impacto en la salud, pero no es el único. En la actualidad se utilizan una serie de plaguicidas extremadamente tóxicos con capacidad de producir daños en la salud tanto de nivel agudo –a corto plazo -como crónico- enfermedades que aparecen luego de años del contacto con el plaguicida-. Es el caso de los insecticidas Endosulfán, Carbofuran, Bromuro de metilo, de los herbicidas 2, 4 D y Paraquat aunque poseen una clasificación toxicológica menor, fungicidas como el zineb.

En el caso del insecticida Endosulfan se trata de un producto organoclorado que reviste la categoría de contaminante tóxico persistente, que se degrada muy lentamente permaneciendo años en el medio, se acumula en las cadenas tróficas y aún se traslada a grandes distancias arrastrado por las corrientes de aire y de agua, con lo cual pueda alcanzar a zonas muy alejadas de aquellas donde se aplica. En la actualidad se utilizan cerca de 4 millones de litros de este producto en las actividades agrícolas desarrolladas en la Argentina.

Por su parte el carbofurán es un insecticida utilizado en la horticultura principalmente en el cultivo de tomate. La particularidad de este producto es que aplicado en el suelo sobre el cultivo de tomate posee un tiempo de carencia] de 60 días hasta la cosecha

Respecto a el herbicida 2, 4 D se amplían año tras año las cantidades de utilizadas debido no solo a la expansión del cultivo de soja sino por la parición de tolerancia y resistencias en las plantas silvestres a las dosis “normales” del herbicida glifosato.

-¿Se ha reducido la utilización de plaguicidas en la Argentina?
No. Si se toma como base el año 1996, donde se utilizaban cerca de 30 millones de litros de agrotóxicos se llega al año 2007 donde se aplicaron cerca de 270 millones de litros, se evidencia un claro incremento ligado a varios factores; a-la expansión de la superficie agrícola – ya sea por deforestación como por el reemplazo de actividades - , b- la expansión de los cultivos transgénicos. c- La aparición de resistencias en insectos e hierbas silvestres. Este es el tema que debe preocuparnos; los monocultivos y la aplicación de continua de las mismas formulaciones de plaguicidas lleva a que estos generen resistencias en los organismos que pretenden controlar. En este caso las dosis normales de productos químicos no poseen efecto sobe ellos. Como esta generación de resistencias se transmite de generación en generación en unos pocos años toda la población – de insectos , hongos o hierbas silvestres - es resistente. De esta manera los productores, en ausencia de un plan estratégico, suelen incrementar tanto la cantidad como las dosis de aplicación. Un caso documentado es el de glifosato donde de una sola aplicación de 3 litros por Ha, llevada a cabo a fines de los años ’90, se pasa a mediados de la década del 2000 a más de 3 aplicaciones por más de 12 litros por Ha y por año.

Una situación similar se da con las aplicaciones de insecticidas donde la aplicación continua sin atender los umbrales de daño económico determina un recambio permanente de productos menos tóxicos y persistentes por otros de amplio espectro, altamente tóxico y con gran impacto ambiental, como el caso del Endosulfan.

-¿ El problema del impacto se da sólo con las fumigaciones aéreas?
No. Como ya se manifestó el problema aparece en todas las producciones y bajo diferentes modalidades de aplicación de plaguicidas. En este caso es importante no solo tener en cuenta las toxicidad especifica del plaguicida – su capacidad tóxica – sino también es necesario considerar las características físico -químicas del plaguicida dado que determina su comportamiento en el ambiente luego de la aplicación. Entre las propiedades más importantes a tener en cuenta están la solubilidad, su adhesión a las partículas del suelo, la capacidad de evaporarse, su vida media en el ambiente y su acumulación en las cadenas tróficas. En el caso de las aplicaciones aéreas las partículas impactan sobe las personas y comunidades que habitan o trabajan cerca de las zonas de utilización. Aunque las legislaciones provinciales prohíben las aplicaciones a distancias menores que los 500 a 1500 metros de distancia de donde habitan las comunidades el problema es más amplio. En principio porque nada se dice de las viviendas aisladas que persisten en las áreas rurales y que pueden ser alcanzadas por el plaguicida. De la misma manera el viento puede arrastrar las partículas tóxicas mucho más allá de donde son aplicadas.

Las partículas de los plaguicidas pueden alcanzar las fuentes de agua ya por las aplicaciones directas sobre las mismas como por la percolación entre las partículas del suelo llegando a las napas de agua. De la misa manera los plaguicidas pueden quedar adheridos al suelo durante muchos años antes de ser removidos].

Por último un problema gravísimo se da en la fumigación de las hortalizas para consumo en fresco donde la combinación de la utilización de plaguicidas extremadamente tóxicos, las dosis de aplicación elevadas y fundamentalmente el no respeto del tiempo de carencia determinan que una elevada proporción de las hortalizas comercializadas en los alrededores del área metropolitana de Buenos Aires llegan al consumidor con un tenor de plaguicidas más elevado que lo admitido por las disposiciones vigentes.

-¿Es un problema solo de aplicar la legislación o controlar las aplicaciones?
No. El problema es más complejo. La legislación Argentina relativa al registro, comercialización, aplicación de plaguicidas es incompleta, permisiva y obsoleta. Por un lado existen serias deficiencias en el registro, por ejemplo no existe participación del Ministerio de salud en la aprobación de los plaguicidas de uso agrícola. También se da el caso de plaguicidas prohibidos o restringidos en los países de origen y que en Argentina su uso está permitido – el caso del Fipronil retirado del mercado en Alemania por su probado efecto contra la supervivencia de las abejas-.

En el caso de la comercialización las restricciones son menores. Los plaguicidas se expenden en ferreterías, forrajerías, sumillerías, casa de venta de artículos de limpieza, etc. Se pueden comprar sin receta y la aplicación “segura” queda librada al productor o usuario. Las normativas establecen restricciones acerca de los cultivos a aplicar, las dosis, las condiciones atmosféricas de uso, etc. Como no existen supervisiones quedará al buen tino, conocimiento y compromiso del aplicador acatar las normativas.

En el caso del herbicida 2, 4 – D, la utilización de las formulaciones como éster isobutílico se hallan prohibidas o restringidas en las provincias de Santiago del Estero debido a que por su volatilidad pueden derivarse trazas del producto hacia cultivos susceptibles y comunidades aledañas a los predios tratados. El hallazgo de envases de estos productos en la provincia revela que las disposiciones son vulneradas.

Se da por ejemplo el caso de, plaguicidas solo permitidos para utilizar en plantas ornamentales o en cultivos forestales que pueden ser utilizados en otros cultivos ¿Quién controla el acatamiento de las normativas? Al decir de los trabajadores y productores hortícolas, nadie controla nada …

-¿Existe una aplicación correcta o segura?
-No. Aunque como en la aplicación de cualquier tecnología, se puede reducir el riesgo durante la aplicación, son tantas las variables que se deben tener en cuenta que el uso seguro es muy poco probable de llevar a la práctica. En los plaguicidas se da el caso de investigaciones sobre efectividad, seguridad de uso y aprobación en situaciones ideales – el laboratorio - para luego ser aplicados en situaciones reales , en las cuales las condiciones económicas - la presión del mercado- , las condiciones climáticas, el acceso a la información suelen influir en las verdaderas condiciones de uso.

Los plaguicidas se aplican sin un conocimiento adecuado de su peligrosidad, de apuro, con personas realizando tareas en las inmediaciones. La venta de productos fraccionados, la escasa información existente en los marbetes, la inexistencia de equipos de protección, la inexistencia de capacitación efectiva de quienes los aplican, resultan a las claras la mejor evidencia de que las condiciones de uso recomendadas no son llevadas a la práctica.

-¿Es sólo la etapa de aplicación la más problemática?
-No. Si bien es la que aparece como la más compleja y engorrosa, comparte la situación con otras como el almacenaje, la dosificación y el desecho de envases.

El almacenaje de los productos luego de la compra puede realizarse desde el acopio en galpones hasta al aire libre, claro está que en este último caso el producto puede alcanzar a las personas que se hallan en las inmediaciones -máxime a los niños-. En el caso de la dosificación es el momento en que el plaguicida se halla más cerca de quien realiza la aplicación; derrames salpicaduras son “accidentes” cotidianos. Las tareas se hacen rápido a fin de no perder tiempo y ganar productividad. Las consecuencias son evidentes en el cuerpo de quien realiza las tareas; llagas en la piel, temblores, etc.

Por último el desecho de envases es una etapa severamente crítica. Aunque los organismos oficiales y las empresas proveedoras de insumos recomiendan el triple lavado y el desecho eficaz, por lo general los envase son arrojados en lugares inespecíficos, en cualquier lugar tanto dentro como fuera de la explotación. De ésta manera es muy común encontrar basurales a cielo abierto en la mayoría de las zonas agrícolas de Argentina. En estos sitios los envases se degradan lentamente, contaminando los suelos y el agua. También se registran casos de envases que son reciclados para uso domestico –acarreo de agua- cuando no acopiados por recicladores con las consecuencia que esto posee en su salud.

-¿Es posible relacionar directamente el impacto de los plaguicidas con el deterioro en la salud de la población expuesta?
Si. En este caso la investigación epidemiológica brinda las herramientas a fin de vincular a los plaguicidas con la aparición de enfermedades. Si bien en algunos casos es difícil separar el impacto que pueden tener estos tóxicos de aquellos relacionados con la alimentación, el contacto con otras sustancias químicas, los transformadores con PCB, etc., investigaciones realizadas en laboratorios, estudios retrospectivos y los registros de casos de intoxicación dan cuenta de una vinculación real entre la aparición de enfermedades agudas y crónicas y el manejo de plaguicidas

-¿Existe información sobre el impacto de los plaguicidas en la salud?
Si. Estudios epidemiológicos comunitarios, estudios prospectivos y retrospectivos, investigaciones realizadas con animales en laboratorios y la estadística hospitalaria dan cuenta de la existencia de una vinculación entre los plaguicidas -alcance de las partículas- y la aparición de determinadas enfermedades.

Respecto al Glifosato en las intoxicaciones agudas pueden aparecer los siguientes síntomas; irritación de los ojos y de la piel, daños en el sistemas respiratorio y a nivel pulmonar, mareos, descenso de la presión sanguínea, dolor abdominal, destrucción de glóbulos rojos y fallas renales Pero lo que es más importante es la aparición de enfermedades de tipo crónico; desarrollo neurológico anormal, incremento en la incidencia del linfoma no –hodking, afección en la placenta humana con probable incidencia en el desarrollo de abortos. También puede actuar en la división celular con una posible incidencia en la aparición cánceres.]

Para el caso del Endosulfán las investigaciones y las denuncias de investigación dan cuenta de la aparición de diarreas, mareos, dolor de cabeza, nauseas, llagas, dolor de garganta y cuadros de asma.

La revisión de la literatura científica sobe impacto del endosulfán revela evidencias de los efectos tóxicos crónicos en el sistema nervioso, el sistema inmunológico, su acción disruptora endócrina y evidencias no concluyentes de su acción mutagénica y genotóxica, así como la de provocar cáncer en animales de laboratorio y las poblaciones humanas expuestas]. En el caso de su efecto disruptor endócrino se han observado alteración en el desarrollo de especies animales, atrofia testicular y reducción de la producción de esperma en mamíferos, también interfiere a las hormonas sexuales masculinas causando depresión crónica de la testosterona. Por último el endosulfan se halla relacionado con efectos neurológicos a largo plazo como la epilepsia y el incremento el riesgo de la enfermedad de Parkinson.

Por último, si tomamos al herbicida 2, 4 D los síntomas de exposición aguda incluyen dolor de pecho y de abdomen, dolor de cabeza, irritación de la garganta, náuseas, vómitos, mareos, fatiga, diarrea, pérdida temporal de la visión, irritación del tracto respiratorio, confusión, contracciones musculares, parálisis flácidas, sangrado, baja presión sanguínea, irritación de la piel y ojos y membranas mucosas, dermatitis y pérdida de apetito]. Por su parte la exposición oral crónica posee efectos sobre el sistema nervioso central, la sangre, el hígado y los riñones. Se ha observado una disminución en la hemoglobina y de las células rojas de la sangre. El 2, 4 D se ha mostrado mutagénico en investigaciones realizadas en humanos y animales. Se han producido incrementos significativos de daño de los cromosomas de células humanas cultivadas sometidas a bajos niveles de exposición. Respecto a los efectos sobre el sistema reproductivo el 2, 4 - D causa un incremento de espermatozoides anormales en agricultores expuestos. En los lugares donde había un elevado uso de 2, 4 -D se observaron tasas elevadas de defectos congénitos, mientras que en animales de laboratorio el herbicida produjo efectos teratogénicos.

-¿Si se restringe el uso de plaguicidas habrá hambre en el mundo?
-No. Por una parte en la actualidad y con la cantidad de plaguicidas que se utilizan en el mundo el problema del hambre es una realidad tangible y comprobable. El problema del hambre tiene raíces políticas y no se resuelve solo con aplicar tecnologías. Un caso interesante es el de Argentina, con sus 270 millones de plaguicidas utilizados año tras año y su producción agrícola cercana a las 90 millones de toneladas, posee cerca de un 30% de su población bajo la línea de pobreza. Esto es porque se producen alimentos para animales y máquinas – los agrocombustibles – y no alimentos para seres humanos.

Por otra parte es posible producir alimentos para la población mundial a partir de la planificación estratégica de los predios agrícolas y la puesta en práctica de sistemas productivos agroecológicos basados en la nutrición adecuada de los suelos, la diversidad biológica y el manejo natural de plagas

Conclusiones

Como se puede vislumbrar de los conceptos vertidos hasta aquí, la problemática relacionada con el uso de los plaguicidas es compleja y dinámica incluyendo a varios actores en una complicada trama de relaciones. No por esto debe ser dejada de lado. Existe evidencia científica que vincula la utilización y exposición de plaguicidas con la aparición de síntomas de intoxicación agudos y el desarrollo de enfermedades de tipo crónico. Además no se trata de unos problemas solo vinculados con el glifosato sino con más de 500 formulaciones de plaguicidas que se utilizan solos o en mezclas.

Se trata de de redactar leyes efectivas, adaptadas a la realidad y no viceversa. Es imposible adaptar la realidad a la ley. Se requiere sensibilidad, atención y valentía para prohibir los productos más tóxicos, restringir el uso de los que posen menos impacto y controlar todas las etapas desde la fabricación pasando por la comercialización, el uso hasta el desecho de envases de éstos tóxicos.

Por último aunque parezca utópico es posible producir alimentos sanos y en cantidad suficiente para nutrir a todos los seres humanos sin utilizar agrotóxicos. En este caso las decisiones son políticas a fin de generar iniciativas tendientes al desarrollo investigación en agroecología junto a la puesta en práctica medidas que faciliten la transición hacia sistemas productivos sustentables. Es posible promover el desarrollo e implementación de sistemas agroecológicos a partir de iniciativas e instrumentos de política que faciliten por ejemplo la adopción de tecnologías y el acceso a los mercados.

Javier Souza Casadinho*
Tomado de Argenpress.com
22 de enero de 2009



*Ing. Agr Docente de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Ilustración: Rel-UITA


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miércoles, 24 de diciembre de 2008

lunes, 22 de diciembre de 2008

Chicos Bandera- Nota publicada el diario La Capital de Rosario



LOS NIÑOS FUMIGADOS POR LA SOJA

Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006 (Diario La Capital de Rosario).-

El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.

Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar. Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.

"Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama ’esquinero’. Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el ’mosquito’, desde el punto del medio de la máquina y pararse allí", dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad. El “mosquito” es una máquina que vuela bajo y "riega" una nube de plaguicida. Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar.
Los rocían con "Randap” y a veces “2-4 D” (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos. Tienen un olor fuertísimo. “A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara", describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino. No hay protección de ningún tipo. Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que "va más lerdo", dice uno de los chicos. "Con el ’mosquito’ hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor", agregan los entrevistados.

Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: "Que tengamos cáncer", ejemplifica. "Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza. A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza", dicen las voces de los pibes envenenados. "Nos buscan dos productores.

Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital. Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día. No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados. A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso", remarcan los niños. El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. "No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo", dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas. La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos. No hubo avances. Los pibes siguen de banderas.
Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal.


Como esta nota fue publicada en una página web que a la vez lo sacan de otra pàgina web, quisimos serciorarnos de que lo publicado, existiera realmente escrito en el Diario La Capital de Rosario, por eso acudimos a la fuente.

Aquí pasamos a reproducir la nota publicada en la web La Capital:::on line

Las Petacas: usan "chicos bandera" para la aplicación de agroquímicos

Los menores se paran donde cae la nube de plaguicida y marcan el lugar por el que debe volver el fumigador Las Petacas.-

En el marco de la cobertura en esta localidad para tratar la lucha que los Vecinos Autoconvocados mantienen para preservar el medio ambiente, y poco después de que los ambientalistas visitaran la comuna para manifestar sus reclamos, LaCapital dialogó con dos hermanos, de 14 y 16 años, que realizan tareas de "banderilleros". En un impactante testimonio los jóvenes relataron cómo es el oficio de guía que hacen en los campos cuando son rociados con agroquímicos.

La situación que relatan -más allá de estar reñida con la legislación laboral que prohíbe emplear a menores para trabajos insalubres y limita el tiempo de las tareas- violenta hasta la indignación porque vulnera los principios que todo ser humano debe enarbolar en señal de respeto por el prójimo; todo en nombre del desarrollo económico que en ciertos ámbitos parece justificar cualquier método. -

¿Cómo es el trabajo de banderillero?

-Entrevistado 1: Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama "esquinero". Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el "mosquito", desde el punto del medio de la máquina y pararse allí.

- ¿A cuántos metros pasa el mosquito de ustedes?

-Dos o tres metros.

- ¿Qué productos usan?

-Randap, a veces 2-4 D. Tiran insecticidas y mata yuyos. Tienen un olor fuertísimo. A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara.

- ¿Usan guantes o protección?

-No, no nos dan nada de eso.

- ¿Cuanto les pagan?

-Entrevistado 2: Con el "mosquito" pagan de 20 a 25 centavos la hectárea y con tractor 50 centavos. La diferencia es que el tractor va más lerdo. Con el "mosquito" hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta.

- ¿Cuánto trabajan?

-E.1: Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor.

- ¿Los buscan siempre?

-E.2: Sí, vamos nosotros y otros dos chicos que viven acá cerca. Trabajamos más o menos tres veces a la semana en tiempos de fumigación.

- ¿Ustedes saben que esos líquidos les pueden hacer mal?

-E.2: Sí, lo aprendí en primer año de la escuela.

- ¿Qué les puede pasar?

-E.2: Que tengamos cáncer.

-E.1: Cuando volvemos tengo dolor de cabeza y de estómago y cuando estamos ahí también.

- ¿Eso lo hablaron con la gente que los contrata?

-E.2: No. - ¿Ellos no les preguntan nada?

-E.1: No. - ¿Cuánto hace que trabajan?

-E.2: Hace tres o cuatro años. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza. A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo.

-E.1: Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza.

- ¿Quién los contrata?

-E.2: Nos buscan dos productores. Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital. - ¿Donde lavan los "mosquitos"?

-E.1: A veces los lavan en el campo o atrás de nuestra casas. Ahí nomás, donde antes sacábamos el agua para tomar.

- ¿El trabajo es pesado?

-E.2: Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día. No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados. Los productores no nos dan nada, nosotros llevamos una botella de agua.

-¿Se te pasa enseguida el dolor de cabeza? -E.1: No, tengo que venir a mi casa y tomarme una pastilla.

-E.2: A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso. La primera vez que me pasó fue antes de trabajar de banderillero, fue la primera vez que me acerqué a los líquidos. El padre de los jóvenes también participaba en esas tareas pero tuvo que abandonar por razones de salud. "No voy más a las fumigaciones porque me agarra una hinchazón insoportable en todo el estómago", indicó.

- ¿Qué decidieron hacer con los chicos?

-Padre: Yo sabía que a ellos les iba a hacer mal a la salud. Así que apenas pude les dije que no vayan más. Total trabajan por una miseria? pero hay veces que no tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo.

Sobre el final, uno de los chicos manifestó que "en caso de que no tengamos otra cosa y necesitemos plata, volveremos de bandera en la próxima temporada".

Al respecto solicitaron la intervención comunal "para erradicar definitivamente el uso de los menores en las operaciones con esas máquinas y, eventualmente, aviones sin equipo de GPS y también en otras funciones vinculadas a la aplicación de plaguicidas".

Los autoconvocados y la Funam instaron a Battistelli para que "en un plazo de 30 días corridos elabore un programa de erradicación de todas las actividades contaminantes relevadas y defina una franja de protección de mil metros alrededor del pueblo para que no puedan usarse plaguicidas de ningún tipo".

Ese plazo venció recientemente, y por lo tanto ambas entidades están decididas a dirimir el tema ante la Justicia. El caso a la Justicia Los vecinos autoconvocados de esta localidad entregaron en la comuna una carpeta que contiene el resultado de las investigaciones que realizaron sobre el impacto de las actividades agropecuarias en la población, en especial del mal uso de agroquímicos y la probable contaminación a los habitantes.

Según explicaron, "la comuna ya había sido emplazada para analizar diversas situaciones de riesgo respecto al funcionamiento de cerealeras, almacenaje y manejo de granos y fitosanitarios dentro del ejido urbano", entre otras irregularidades detectadas.

Por esa razón, adelantaron que en breve harán presentaciones en la Justicia federal, para que se encargue de investigar los casos de contaminación ambiental sobre la población. Anteriormente, la Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) habían emplazado al presidente comunal Miguel Angel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.

En una carta documento enviada a la comuna, los vecinos indicaron que en la localidad "existen amplias y generalizadas violaciones a la ley nacional de residuos peligrosos y a otras normas nacionales y provinciales, con el caso extremo de la utilización de menores como "banderas" para marcar el área alcanzada por los agroquímicos en los sembrados.

Entre otras infracciones -que calificaron como "riesgosas para la salud"- destacaron el descarte de envases de plaguicidas en el basurero municipal y la quema de esos recipientes "en forma continua, lo que pone en grave peligro el ambiente y la salud de las personas".

También mencionaron la acumulación con fines comerciales de envases descartados de plaguicidas en pleno poblado, en lugares a cielo abierto y otros cubiertos, el estacionamiento de máquinas "mosquitos" contaminadas o conteniendo plaguicidas dentro del ejido urbano y la localización y funcionamiento de depósitos de cereales cuyas operaciones de secado diseminan partículas de riesgo contaminadas con plaguicidas dentro del pueblo.

Además, destacaron la "continua operación de máquinas "mosquito" y los aviones fumigadores en los bordes y sobre la planta urbana, lo que provoca la contaminación de personas y bienes y podría estar afectando su salud, en especial la de los niños".

En esa oportunidad los ambientalistas ya habían denunciado la existencia de casos extremos, como la utilización de menores como "banderas", que se paran en el campo para marcar el límite alcanzado por la nube de químicos e indicar dónde debe pasar el vehículo aspersor en su próxima vuelta.

HAGANOS LLEGAR SUS COMENTARIOS, SE LO AGRADECEMOS DESDE YA

martes, 16 de diciembre de 2008

INTOXICACIÓN POR FUMIGACIONES

Nota publicada en el diario La Voz del Interior de la Provincia de Córdoba el 13-12-2008 en la página 19A y enviada a la Dra. Ruibal por email por los colaboradores de este blog de la Agencia San Francisco, los Cros. Marcelo Portigliatti, Encargado de la Agencia. San Francisco de OSPRERA y José Lencina, Secretario Gral. de la Seccional 871, San Francisco de la UATRE, a los cuales le agradecemos su aporte e interes en estos temas tan importantes, no solo para los trabajadores rurales y sus familias, sino, para toda la comunidad.

Reproducimos la nota en cuestión:

Denuncian que maestras y niños de Balnearia y Miramar sufrieron intoxicación por fumigaciones
15-12-08 La Asociación para el Medio Ambiente y su Dinámica –Amad- denunció que docentes y alumnos de escuelas rurales ubicadas en cercanías de Miramar y Balnearia sufrieron una intoxicación tras la aplicación de agroquímicos en campos cercanos a estos establecimientos.





Luis Gaviglio, integrante de la organización ambientalista, dijo “los plaguicidas son un veneno, y los productores al menos deberían fumigar los fines de semana para evitar la exposición de personas en las nubes tóxicas que se originan". En diálogo con RADIO BELGRANO el ambientalista manifestó que el problema no es nuevo, ya que se vienen realizando denuncias desde hace más de una año.
Los últimos dos casos se registraron en un colegio ubicado en el paraje Mar y Montes, cerca de Miramar y en la Escuela José Gabriel Brochero, de Colonia La Seberina, donde hubo incidentes por el uso de agroquímicos en campos colindantes, que obligó la intervención de la Policía.
El activista explicó que, con posterioridad a una fumigación, niños y maestros pertenecientes a estos centros educativos, tuvieron que ser internados afectados por la contaminación, sufriendo distintas patologías, inclusive graves afecciones al sistema nervioso y respiratorio.

Los Cros. Portigliatti y Lencina nos acotan en el email lo siguiente:

SEGÚN LA LEY PROVINCIAL DE PRODUCTOS QUÍMICOS O BIOLÓGICOS N° 9164 ESTABLECE LA PROHIBICIÓN DE FUMIGACIONES TERRESTRES CON AGROQUÍMICOS CATEGORÍA II A MENOS DE 500 MTS. DE DISTANCIA DE VIVIENDAS, PERO LAMENTABLEMENTE SUCEDEN HECHOS COMO EL DENUNCIADO QUE PERJUDICAN DE MANERA SIGNIFICATIVA A LA SALUD DE LA POBLACIÓN Y EN PARTICULAR, A LA RURAL CUANDO NO SE CUMPLE CON LO ESTABLECIDO EN LEYES VIGENTES.

Desde ya agradecemos su aporte significativo e informativo para el cumplimiento de las leyes.
Debemos dar a conocer las leyes vigentes y así evitar problemas y males mayores que no deben existir si se cumplen las mismas.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Nota publicada en LA VOZ DE SAN JUSTO, diario local de San Francisco, Cordoba

Fatalidad en un campo de la región/Un niño murió al caer dentro de una sembradora


domingo, 07 de diciembre de 2008
En la madrugada de ayer sábado, un chico de diez años murió al caer dentro de una sembradora cuando se encontraba acompañando a su padre en las tareas agropecuarias. El lamentable episodio se registró en el paraje Colonia Unida, en cercanías de la ciudad de San Francisco. Gonzalo Correa cayó en el cajón de la maquinaria rural y murió en el acto, según se informó.

El encargado de la Agencia San Francisco nos hizo llegar está terrible noticia mediante email, que transmitimos a continuación:

ESTIMADA BIBIANA:

TE INFORMAMOS QUE EN EL DIARIO "LA VOZ DE SAN JUSTO" DE LA CIUDAD DE SAN FRANCISCO (CBA) DEL DOMINGO 07/12/2008 EN SU TAPA Y EN LA PAGINA 7 DE LA SECCIÓN POLICIALES (página web: http://www.lavozdesanjusto.com.ar/), SE PUBLICÓ LA NOTA SOBRE EL FALLECIMIENTO DE UN NIÑO QUE ACOMPAÑABA A SU PADRE EN TAREAS DE SIEMBRA AL SER ATRAPADA PARTE DE SU ROPA POR LA MÁQUINA Y SER ARROJADO AL INTERIOR DEL CAJÓN SEMBRADOR, LO QUE LE PRODUJO LA MUERTE PRACTICAMENTE EN FORMA INSTANTÁNEA.

LAMENTABLEMENTE ESTE HECHO TIENE UNA CERCANÍA MUY MARCADA CON LA INFORMACIÓN PUBLICADA EN EL BLOG SOBRE "RIESGOS LABORALES EN EL AGRO DEL 05/11/2008" SOBRE ACCIDENTES RURALES DE NIÑOS.

QUEDAMOS A TU DISPOSICIÓN POR CUALQUIER OTRA INFORMACIÓN QUE PUEDAS NECESITAR, COMENTANDOTE ADEMÁS QUE OBRA EN NUESTRO PODER UN EJEMPLAR DEL DIARIO LOCAL.

MARCELO PORTIGLIATTI
ENCARGADO AGENCIA SAN FRANCISCO

La dirigencia de la UATRE como la de su Obra Social OSPRERA, le hace llegar sus condolencias a la Flia. del niño ante semejante pérdida, la cual lamenta profundamente.